viernes, 12 de marzo de 2010

LAN no abUses o todos nos vamos en bUses



En días pasados recibí un mail de un grupo de hinchas de Universitario, quienes antes de realizarse la marcha de apoyo y la consiguiente respuesta de la ADFP (volver a habilitar a la U al campeonato), se pronunciaron con algunas ideas interesantes que los dirigentes de la ADFP que velan los intereses de LAN deben sopesar en el laudo arbitral que se viene.

LAN no abUses o todos nos vamos en bUses

Si queremos solucionar el problema de la inhabilitación de la U del campeonato, debemos dirigirnos a quien puede dar una solución inmediata: LAN.

Si señores solo LAN es capaz de hacer retroceder a la ADFP (no se ni me interesa que significa estas siglas) y hacer entrar en razón a estos dirigentes que se obnubilan y paralizan de miedo ante la posibilidad de paralizar el campeonato por falta de recursos para viajar.

No creo que LAN y sus Funcionarios piensen que alguien va a viajar en Star Perú sólo por que puso su logo en la gloriosa camiseta crema. Soy fanático a muerte de la U, pero reconozco que el servicio de LAN es mucho mejor. Entonces no tiene ningún sentido comercial ni estratégico dañar a la U para defender una posición comercial dominante, pues el efecto es totalmente negativo en la imagen de una empresa muy eficiente pero con un historial de pésimo manejo de imagen, basta recordar los horribles y denigrantes videos sobre el Perú que pasaban en sus vuelos o el maltrato a unas congresistas.

LAN es una gran empresa y se reconoce su aporte para permitir que el alicaído futbol profesional peruano pueda funcionar con un campeonato descentralizado. Puede ser bueno o malo el acuerdo logrado para transportar a los equipos pero fue así y funcionó. Ahora la U, busca una alternativa más económica para transportarse y STAR Perú, el segundo operador, le ofrece condiciones convenientes y LAN se opone en su legítimo derecho de defender su conveniencia comercial, planteando retirarse como auspiciador del campeonato si esto se concreta. Ello genera terror en la ADFP pues la mayoría de sus asociados no podría solventar fácilmente el transporte, por eso toman la decisión de excluir Universitario, campeón vigente del futbol peruano.

Entonces es claro que la ADFP no cambiará de decisión pues hacerlo expone a sus asociados, por lo que la solución pasa porque LAN decida aceptar transportar a 15 equipos y dejar libre a la U.

¿Pero por qué LAN tomaría una decisión que aparentemente va contra sus intereses y favorecería Star Perú? Se nos ocurren 3 alternativas:

1.Porque es una empresa socialmente responsable y respeta a la numerosa hinchada crema y no se expondría a dañar su imagen siendo sindicado como el responsable indirecto de dejar sin fútbol al PerÚ.

2.Porque cada hincha crema y simpatizante del fútbol llama a la central de Lan o visita sus agencias y les pide a las operadoras que registren su reclamo de no abusar de la U. Si logramos los suficientes reclamos es seguro que Lan considere que es más rentable transportar a 15 equipos que dañar al PerÚ.

3.Porque los ciudadanos peruanos hacemos una protesta comercial comprando pasajes a LAN y haciéndoles saber que la U es la U.

¡Hincha crema! ¡Fanático merengue! ¡Simpatizante del futbol!
¡Protestemos ante LAN para que habiliten a la U!
¡Lan no abUses o todos nos vamos en bUses!


ComUna Crema internaUtas Unidos

miércoles, 10 de febrero de 2010

El bloguero entre el centeno




Me pregunto con morbo si el viejo Jerome David Salinger murió atrapado entre pañales para adulto, o manoseando a su antojo a alguna jovencita que ‘trabajaba’ para él en su casa. Alguna vez leí por allí en Internet que el viejo vivía apartado del mundo, pasando sus días con bellas chicas de la limpieza, y con el rifle en ristre para darle a algún ‘sapo’ que osara tocar su puerta; de seguro algunos periodistas se fueron más que asustados, hasta que ellos y el mundo aceptaron su alejamiento. Como diría yo mismo de adolescente: me llega al pincho el mundo, déjenme solo en mi casa y no me jodan más.

Revisando hace poco un texto de Cioran, encontré unas líneas que encajan perfecto con lo que quiero decir de Salinger: “Un escritor no nos marca porque lo hayamos leído mucho, sino porque hemos pensado en él más de la cuenta. No he frecuentado especialmente a Baudelaire ni a Pascal, pero no he dejado de pensar en sus miserias que me han acompañado siempre con la misma fidelidad que las mías”.
No he leído toda la obra de Salinger, pero lo que había leído de él en la universidad (Nueve cuentos, 1953, un libro que quise robarme de la biblioteca de Letras pero no pude; una edición cubana de los setenta. La isla de Fidel editando a Salinger, que tal la ironía); más todo ese aura de malditismo me hicieron recalar más de la cuenta.

Esos pocos cuentos (entre los que estaba el genial “Un día perfecto para el pez platano”) me habían empujado a escribir mis propias miserias, parafraseando a Cioran. Ni siquiera había leído su obra cumbre “El guardián entre el centeno”, hasta que supe que murió el viejo hace unos días.

No encontraba el libro a un precio que no pueda resistir, o sea algo barato. Hasta que hace un par de años encontré tirado en el piso entre los remates de unos cachineros de Villa María, “The catcher in the rye”, una edición de 1977 de una editorial de New York, con anotaciones en inglés y a lápiz de su ex dueño. ¿Cómo llegó allí? No lo sé. Lo que importa es que hallé una joya a un Sol, que tal. Más perfecto imposible. La verdad es que no soy de ir a Crisol y esos lugares, al menos no por ahora.

De vez en cuando ensayaba mi inglés, pero allí estaba el libro. Hace unos años mi amiga Ljudevir me envío la versión electrónica en español de “El guardián entre el centeno”, del libro de bolsillo de Alianza Editorial de 1995. Reconozco que me da pereza leer en la PC, pero al saber que murió el viejo abrí el archivo y no paré de leer hasta terminar. Deben haber sido unas 10 horas entre cuatro días.

Holden Caulfield, el protagonista de la novela, es un adolescente rebelde en busca de su identidad en un mundo que percibe como hipócrita y falso. Eso dicen los libros de crítica literaria, pero luego de leer creo que es algo más que eso. El personaje refleja las ansias de ser como uno debe ser en un mundo, libre de castrantes protocolos sociales; lo que al final le deparó terminar encerrado en lo que parece ser un manicomio. Es que a los que piensan distinto en el mundo hay que encerrarlos, así dicen los tíos como Cipriani y los derechistas del mundo.

No quiero escarbar en su biografía. Su propia hija dijo que era un tío perverso, que era una mierda. ¿Quien puede saberlo? Dicen que dejó unas 15 novelas ocultas, otros dicen que dos. Preguntas que sólo pocos saben. Al final seguirá en el misterio, al igual que su autoexilio del mundo. Morir a los 91 años es más que suficiente para el mundo y él mismo. No hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista.

Creo que un escritor no debe ser tomado como ejemplo de conducta. En realidad creo que nadie debería serlo. Si Salinger fue un tío que encarnaba la perversidad del mundo, no nos incumbe. No somos sus hijos, solo lectores hambrientos de historias oscuras, oscuras como nuestras putas vidas. Así diría mi yo adolescente para terminar este post.

Post data. Me gustaría comentar más sobre la novela pero no hay que abusar del tiempo de los lectores. Así que léanla si pueden, y si no pueden sepan que alguien escribió sobre esos días en que todo va mal, y llega el momento en que es peor.

lunes, 1 de febrero de 2010

Del aserejé al Ceragem


Allí estaba yo como un asiduo de hechos extraños, en medio de una fila en su mayoría viejitos con bastón y con las fuerzas justas para subir una escalera, los huesos a punto de romperse y el cuerpo ajado lleno de dolores y con todas las enfermedades habidas y por haber. Allí estaba yo llevando el espíritu jodido de los viejitos de los Muppets.

Años atrás cuando iba al trabajo, más de una vez me asaltó la curiosidad por saber que hacían tan temprano decenas de viejitos en la puerta de un local comercial en el óvalo Higuereta. Pensé primero que era algo relacionado con jubilaciones o el famoso FONAVI; pero no, era el primer centro de terapias CERAGEM del Perú.

Ahora estaba allí en esa fila. No en Higuereta, sino en un local más cerca de mi casa, uno ubicado en San Juan de Miraflores. Había llegado donde no pensé llegar. Con el tiempo supe de qué se trataba esa cola en Higuereta y de lo que eran las terapias CERAGEM. Sabía lo necesario al menos. Pero digo que llegué donde no pensaba llegar porque siempre he sido desconfiado de estos centros ‘milagrosos’.

Llegué a CERAGEM gracias a mi primo V, pues él llevaba meses yendo a la terapia y años tratándose con quiroprácticos debido a una dolencia en la columna. Él y su mamá son usuarios y según me dicen les va bien.

Llevaba meses sin ver a V, cuando me contaron que estaba muy mal y hasta había ido a parar al hospital. Fui a visitarlo y al final no era tan grave la cosa. En esa visita es que V me engancha al CERAGEM, aunque hacía mucho tiempo que mi tía me dejaba los volantes del CERAGEM en mi casa invitándome. Pero a mí que no me gusta ir ni al médico, menos iba a ir a este lugar. Pero V me convenció. “hay monitoras ricototas”, me dijo; ya con eso no tenía escapatoria.

Hay mucha información en Internet sobre CERAGEM, así que aquí no voy hablar sobre ello; pueden entrar a www.ceragem.pe y enterarse más. Lo que puedo decir brevemente es que es un tratamiento venido de Corea del Sur, que usa parámetros orientales que tiene que ver con puntos de energía del cuerpo, donde se aplican piedras de jade calientes para mejorar y corregir malas posturas de la columna, que es el principio de muchos males.

Para ser más explícito la terapia se basa en cinco principios: quiropraxia, moxibustión, acupresión, masaje, y rayos infrarrojos lejanos y luz de helio. No soy experto en el tema así que lo dejo allí.


Lo que quiero contar es sobre el ambiente que se vive en este lugar. He ido hasta ahora a ocho sesiones y puedo decir que las personas que van han formado un grupo donde comparten algo más que la terapia, comparten su tiempo en medio de charlas, rutinas de baile y una gimnasia suave; que ya es bastante para hacer la vida de un viejo achacoso menos solitaria y no acabar como el reciente muerto fresco J.D. Salinger, apartado del mundo y maldiciendo de el (tenía que meter en este post como sea a Salinger… un escritor de la puta madre como diría yo en alguna borrachera).

Hay viejitos que hacen tai chi y hay los que hacen terapia CERAGEM. Quiero reconocer que lo primero que me llamó la atención es que la terapia no cuesta dinero, pero hay que invertir entre dos a tres horas entre una cola fuera del local y unas charlas donde las monitoras explican de que se trata esto y la terapia finalmente.

Algunos se duermen en plena charla y otros la pasan bien entre las ganas que le ponen las chicas de CERAGEM, las canciones y los chistes, es que hay viejitos chacoteros, como para no creerlo. Yo como siempre ando en silencio, e intercambiando nuestras últimas mataperradas con mi primo V.

Además de la salud física es muy importante la salud mental, y eso es lo que mejoran cuando se reúnen todos los días estas personas, en su mayoría personas de la tercera edad y con pocos recursos económicos. Las personas pueden comprar las dichosas máquinas si desean y llevar a su casa la terapia. Pero pueden venir las veces que quieran y recibir la terapia totalmente gratis.

Lo que hay aquí es una estrategia de marketing directo, el face to face, como quien dice nadie le gana a radio bemba. Pero ese es otro tema.

He ido ocho veces a la terapia y la verdad es que me relaja mucho, al menos puedo decir eso (si pudiera curar definitivamente mi gastritis e hipertensión sería lo máximo). No puedo garantizar que cura muchas enfermedades porque no soy un perito en el tema médico, pero hay muchas personas que dicen haber mejorado, y pues algo bueno debe tener para que miles de seguidores en todo el mundo digan maravillas de esta terapia.

Por mientras nos quedamos aquí con las charlas de las chicas y pasando del aserejé (entiéndase toda clase de ritmos que le hace mover a uno los huesos), a las piedras calientes y el rico masaje.

Post data. Hay que llevar un polo blanco y dos sábanas blancas y tomar mucha agua. También llevar libros y diccionarios para ir leyendo en la cola, o el MP3 lleno de canciones nuevas, las más caletas e indis para contrarrestar a tanto hermanos ‘yantén’ que nos atosigan por todos lados. Saludos a las chicas monitoras: Shirley, Rosa, Angela, Jenny, Eliana.

jueves, 7 de enero de 2010

A gozar sabroso con la SUNAT




Uno imagina recibir el año con buenas noticias o al menos sin que lo jodan a uno, pero es inevitable, el Estado se empeña en hacer lo posible para embarrarnos en su fango burocrático. Esta es una desventura entre un contribuyente (misio pero honrado) del Perú y la institución que se encarga de los impuestos del país, la elefantiásica SUNAT.

La historia empieza en abril del 2009. Previa consulta en la misma SUNAT, donde me dan esperanzas de poder cobrar unos impuestos pagados demás hace ya 5 años. Por no saber del tema al principio y mal asesorado después por un amigo contador, deje al olvido este reclamo. Pero la crisis del año pasado nos hizo querer recobrar lo que pensé era en vano pedir, porque mi contador de entonces dijo que por no haber declarado ese año (2004) en vez de devolverme ese dinero me iban a multar, así que mejor olvidar y aprender de los errores y empezar bien desde la primera declaración.

Hasta aquí uno se aburre con estas explicaciones en conceptos del contador (de chistes… así diría Melcochita). El tema es que en abril del 2009 pedí el reintegro de mis pagos en exceso de la renta de cuarta categoría, me hicieron declarar y hacer el trámite. Pasaban los meses y nada de nada. En mis devoluciones posteriores al 2005 esperaba dos y hasta tres meses y cobraba el pago en exceso.

Pero estamos 2010 y no hay respuesta. Me quejé en setiembre a la oficina que dicen protege al contribuyente (de la misma SUNAT, o sea juez y parte, es que ellos están más allá del bien y del mal), defensoría de no sé qué, que en verdad no sirve para nada, al menos a mí no me ha servido. ¿Si no hubiese hecho mi queja entonces me responderán el 2011?

Según esta oficina mi reclamo ya tiene “Resolución de Intendencia”, que dicen salió a fines de noviembre. Pero hasta hoy, enero 2010 no llega a mi casa este documento, tampoco puedo verlo en la web ‘webera’ de la SUNAT.


Pedí una copia de este papel y me dijeron en 5 días hábiles salía y hasta el 4 de enero nada. OJO QUE ESTE PAPEL ES SÓLO UNA RESPUESTA A MI PEDIDO DE ABRIL. Puede ser que no me devuelvan nada y encima me claven una multa de esas que explican los contadores, que me aburre escuchar y no entiendo nada. ¿Quién sabe que irá a pasarme?

Aquí algunas cosas a reflexionar. Uno entiende que los trámites con el Estado demoran un tiempo pero algunos exageran. Ayer una señora de mesa de partes de la oficina de la Av. Benavides 222 me dijo que no estaba el dichoso papel, pero al llamar por teléfono ella misma a la oficina encargada me dijeron desde allí que los llamara por siacaso al día siguiente. La señora de mesa de partes me escribió los anexos donde llamar y agregó por su cuenta esperar 7 días hábiles más. La fecha ya había vencido pero ella me pidió más tiempo. Aquí la reflexión, no sé si por sacarme de encima o qué sé yo, la mentalidad de algunas personas -como esta señora- está parametrada con la burocracia; no dan soluciones sino patean el problema y que lo resuelva cualquiera menos ella.

Una vez me pasó que en la oficina de Higuereta, una señorita no quiso prestarme un lapicero para tomar unas notas cuando me explicaba algo que no entendía bien (por eso el lapicero que justo ese día no llevé conmigo), y el de su mesa que era para el público me dijo no servía; y casi me echó y dijo: “SIGUIENTE”, que afuera en una pizarra había modelos de cómo hacer lo que ella me explicaba, algo así como “Trámites con la SUNAT para dummies”. Al final en la puta pizarra no estaba claro lo que quería. Ojo que también encontré personas empleadas de SUNAT muy amables y expeditivos, en tantos meses de espera.


La verdad que me aburre escribir sobre esto, y supongo que al lector le aburrirá más; pero está que me jode tanta displicencia y hay que desfogar esta rabia aunque nadie lo lea.

Creo que la SUNAT debería ser más rápida ¿cómo? Ya que Alan, alias “Bolón” se llena la boca diciendo que el país esta de la puta madre; instituciones como SUNAT debería contratar las personas que requiera en temporada alta o qué sé yo, y no hacer esperar tantos meses a la gente; y no ser tan “pavo” como dejar que instituciones como el club de fútbol Universitario de Deportes le llegue a deber millones de millones y quedarse como si nada. Soy hincha de la U pero no me jodan, todos debemos ser iguales en derechos y obligaciones.

Otra cosa. El personal debe ser entrenado a explicar las consultas como si lo hicieran pa’ brutos, algunos empleados se imaginan que todos los que van son contadores y hablan en esos términos (por eso pedí el dichoso lapicero).

No sé para que tanta interconectividad y tanto Internet 2.0 si de una oficina le mandan a la otra y así. Porque el usuario debe ir a todos lados y no ellos. Quién me pagará las horas perdidas, el pago de los pasajes, teléfonos y demás yerbas. Quizás al final no me devuelvan mi dinero (MI PUTO DINERO PERO MIO DE MÍ), y mayor será mi desazón.

Otro apunte para la SUNAT. Uno no tiene donde quejarse porque nunca hay una cara responsable. La defensoría esa al final se resume en un teléfono donde nunca responde el encargado (hasta nos ponen el nombre del pata ese en al web), y lo hace un o una empleada que se nota hace lo que puede pero no resuelve nada, porque no tiene capacidad de resolución. Pareciera que la han contratado para escuchar todos los ajos y cebollas de la gente que llama preguntando por su caso. En las ventanillas es igual. Uno va y le responden lo que puedo leer en la web desde mi casa. Entonces para qué sirve ir en persona a una oficina, se supone que debe haber un plus por esto. La culpa no es de los empleados sino del puto sistema. No dar la cara.

En fin. Para terminar algunas fotos de un álbum; cumbia brava de los setenta, disco de vinilo que pedí prestado a mi viejo. Por último un feliz año, es decir, queridos lectores del blog, que son tres o cuatro gatos (ya me acordé de mi amigo cuatrogatos), los mejores deseos para que puedan alcanzar lo que se planteen el 2010, o sea hoy, nos jodimos ya es 2010.

Otra cosa, sigan jodiendo con sus reclamos y no regalen nada a la SUNAT. Reclamen cuando deban hacerlo, infórmense bien y no dejen de declarar y demás yerbas. Y para los señores de la SUNAT, es decir para los jefes de área y los tíos que deciden como el tío Velarde (aunque ya se fue con Carranza igual) (no para los pobres empleados de ventanilla), este 2010 VÁYANSE A LA MIERDA.

Post data. Escribì este post el 4 de enero, pero hoy 7 de enero por fin pude recobrar mi dinero. Pero como despedida la SUNAT me hizo perder 4 horas de mi tiempo peloteàndome desde la oficina de Miraflores a Higuereta de allì a Lima Cercado y otra vez Miraflores; deben haber sido unos 40 km de recorrido; todo por la mala información que dan algunas personas; QUE DEBERÍAN SER MEJOR ENTRENADOS. Ay señor que lejos estamos de ser un país más ejecutivo y sin tanta burocracia. A ver si cambiamos todos en el Perú. Igual no dejen de pagar sus impuestos, y reclamen todo lo que tengan que reclamar a la SUNAT.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Reportaje gráfico a un pueblito de la sierra de Apurímac

Huayllati es un pueblo enclavado a unos 55 km en línea recta (marcando el mapa) desde Abancay, capital de Apurímac. Aunque para llegar a este distrito hay que viajar unas 15 horas en camión desde Abancay (una vez a la semana es la frecuencia), el recorrido deben ser unos 100 km entre ascender desde Abancay hasta Huayllati.

El viaje tiene el punto más alto en el abra de LLuyita (4400 msnm) y hay que dar toda una vuelta a la provincia de Grau para llegar a la última parada, Huayllati. Este pueblo está a una altitud en promedio de 3000 msnm, y esta ubicado sobre una quebrada que más parece una meseta al borde de un cañón. Llegar allí es muy accidentado y hay que tener espíritu aventurero para el viaje. Los que viven allí claro, ya tienen costumbre de lo accidentado de su geografía y todo les parece normal.

A continuación algunas fotografías del pueblo, vistas panorámicas, casas abandonadas, personas, algunas parajes de su cuasi pajonal para el pastoreo; y también algunas fotografías de un caserío cercano llamada Ccallasoque, lugar al que se llega tras caminar unas tres horas desde Huayllati y que está ubicado a unos 2500 msnm aproximadamente y que cuenta con un clima más cálido y cercano al lecho del río. Se darán cuenta que las fotos de Callasoque son más parecidas a una selva por tener más árboles en sus cerros y riachuelos de agua limpia que vienen de las alturas. No hay muchas fotos de este lugar pues en el camino resbalé y malogré mi cámara.

El viaje fue realizado hace dos años.Mis padres son oriendos de Huayllati, distrito que tiene 152 años de fundación política. Espero les interese a las personas que deseen saber de este lugar,pues hay muy poco o nada de este pueblo en el Google. En el anterior post hay dos fotos escaneadas del boletín que emitió en agosto el municipio, donde se cuenta con precisión la historia del pueblo y los datos exactos de su ubicación geográfica.


























HISTORIA Y NOTICIAS DE HUAYLLATI


martes, 3 de noviembre de 2009

El Halloween de los pobres


Parece que la costumbre de celebrar Halloween llegó para quedarse en el Perú como una fiesta de aceptación social, al menos en las grandes ciudades, donde la interrelación con las tradiciones foráneas es fuerte. Así que, pienso modestamente, que no es muy inteligente eso de pelearse con esta celebración y poner a la gente a elegir entre esta y celebrar el Día de la Canción Criolla; como si nuestra peruanidad dependiera de esto.

Cómo le decimos a un niño que no se emocione con disfrazarse de lo que quiera, o lo que pueda, para luego salir a pedir dulces a la calle. Menos decirle que ese día debe celebrar el Día de la Canción Criolla, y hacerle escuchar hasta el hartazgo “El plebeyo”; lo que conseguiremos es el efecto contrario. Así que lo mejor es la simbiosis cultural, al menos hay dos motivos de fiesta, y una no tiene que matar a la otra.

Pues los criollos de verdad viven su condición todos los días del año, y no tienen que ponerse la etiqueta del 31 de octubre como el único día valedero para recordar nuestro bagaje cultural inserto en lo criollo; al menos así lo escuché decir al famoso señor Luis Reppeto (museólogo) en su programa radial en RPP la noche del sábado 31 de octubre; y yo pienso igual.

La noche del sábado 31 estuve andando por algunas calles de Chacarilla del Estanque en Santiago de Surco, y pude ver a numerosos niños y púberes de condición humilde pidiendo no sólo dulces sino lo que fuera; algunos disfrazados con la mayor sencillez y otros con bolsas plásticas cubriendo partes de sus cuerpos como si fuera un disfraz. Es decir, la creatividad al rescate, para no perderse la oportunidad de pedir.

He aquí mi reflexión, Halloween es la oportunidad y día de aceptación social para que una persona –en este caso niños- pidan dulces a personas adultas. Pero viendo a estos niños necesitados por las calles de Chacarilla (barrio residencial de clase media alta), pidiendo lo que sea, comida, ropa, dinero; como que nos da a pensar. Pues estos niños vienen de zonas periféricas pobres de la ciudad, en este caso del Cono Sur de Lima, de distritos cercanos a Surco como San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo o Villa El Salvador.

En este caso esta fiesta sirve para exteriorizar que la fecha se presta para que el pedir limosna ‘pase piola’ como se diría. Entonces, cómo le decimos a un niño pobre que el 31 de octubre debemos celebrar nuestra peruanidad con la música criolla. Además cómo le decimos a un niño de hoy, que vive entre medios audiovisuales como Internet, la TV y la radio que como peruanos debemos defender a rajatabla nuestro acervo musical criollo, cuando desde que nació sabe lo que representa Halloween, un día (en este caso noche) donde uno se divierte disfrazándose y encima recibe dulces o regalos.

Además, nada nuevo hay bajo el sol; sino no olvidemos que la Iglesia Católica tomó el Día de todos los Santos de los Celtas, que es la cultura que celebra el 31 de octubre la noche de Halloween, o el fin de año Celta y la llegada de uno nuevo; de allí viene la costumbre de enterrar a los seres malignos y empezar al día siguiente con el día de los vivos (el 1 de noviembre). Y, claro, de los Celtas viene eso que los niños se disfracen de seres malignos (pero en el Perú lo hacen de lo que sea o lo que puedan); y los adultos también para irse a sus fiestas.

Y de estos tiempos es la costumbre de que si al requerimiento de ‘dulce o truco’, no hay regalo le venía la destrucción al dueño de casa. Los antiguos Celtas no se venían con vainas. Esto me hace pensar en los pandilleros urbanos de Lima, estos andan de ‘dulce o truco’ todo el año.

Como corolario pienso que estas fiestas, la de Halloween y el Día de la Canción Criolla deben celebrarse y no hacernos problemas patrióticos. Con esto no quiero desmerecer esta fiesta nacional, pues creo que el tiempo se encargará de hacer conocer y valorar a los niños la riqueza de nuestra música. Lo que sí hay que hacer urgente es difundir todos los días del año nuestra música peruana.

Yo por ejemplo, en casa de mis padres no escuchaban música criolla pues no forma parte de su entorno cultural pues son de la Sierra. Pero yo me he cultivado en este gusto y me encanta la vieja guardia y algo de la nueva. Creo que luego de este post voy a descargar lo que haya de Lucha Reyes (que a estas alturas de mi vida) me hace casi llorar su forma de interpretar. De paso tengo que renovar mis viejos cassettes de música criolla que tenía.

Así es el hombre o debiera serlo, universal. Así como un día pasamos de Faith No More a Lucha Reyes, igual pasamos de los huaynos ayacuchanos a las sinfonías de Beethoven, o las cumbias de Los Mirlos o el rock de Los Belkings. Para todos hay.